Terapia de Ozono: Aplicaciones y Métodos

El ozono que utilizamos en medicina se obtiene a partir de oxígeno puro con el equipo adecuado.

Se genera una descarga eléctrica controlada sobre el oxígeno y se produce el ozono, y a partir de este proceso, se prepara la ozonoterapia con una dosis moderada por un profesional de la salud.

¿Cómo se realiza la ozonoterapia y para qué se utiliza?

La aplicación puede ser interna con inyecciones de ozono o externa:

Ozonoterapia con aplicación externa

La terapia con ozono externa se puede realizar con una bolsa de plástico hermética, especialmente desarrollada para el tratamiento de extremidades con heridas o úlceras bastante difíciles de curar, en las que la parte enferma recibe una exposición de gas ozono.

La mezcla de ozono y oxígeno de la bolsa actúa de forma muy eficaz al regenerar, limpiar y desinfectar los tejidos.

Con la denominada “bolsa de sauna”, en la que se introduce al paciente desnudo en una bolsa de plástico que se cierra hasta el cuello, la bolsa se conecta al generador de ozono y, así, el paciente comienza a eliminar sustancias tóxicas a través del sudor.

Otra aplicación externa del ozono es el agua denominada “ozonizada” que se utiliza para el tratamiento de inflamaciones orales persistentes, trastornos digestivos, etc.

La ozonización del agua no solo es útil para la actividad médica, sino que se ha utilizado en las instalaciones de depuración de piscinas, porque el ozono no se limita a una acción destructiva de los gérmenes, sino que tiene propiedades superiores a las del cloro.

Ozonoterapia con aplicación interna

  • Insuflación rectal: Se introduce una mezcla de ozono y oxígeno a través del recto, donde ambos elementos son absorbidos por el intestino. Se utiliza en enfermedades intestinales, como colitis ulcerosa, disbacteriosis, etc.
  • Inyecciones intramusculares de ozono: Consiste en inyectar una pequeña cantidad de ozono, que se aplica como cualquier inyección (generalmente en los glúteos), y se utiliza frecuentemente en el tratamiento de alergias.
  • Inyección intraarticular: Suele aplicarse en enfermedades reumáticas (artritis, artrosis, etc.)
  • Aceite de ozono: Consiste, como su nombre indica, en una mezcla de aceite y ozono. Se aplica tópicamente como ungüento o bálsamo en enfermedades de la piel, como hongos, fístulas, úlceras en las piernas, acné, etc.
  • Insuflación endonasal: se utiliza en el tratamiento de la sinusitis y la rinitis. Esto debe hacerse con mucho cuidado, ya que nunca se debe aspirar gas. Sin embargo, notará un fuerte aumento de las secreciones nasales.
  • Entre otras formas de aplicación.

Durante los tratamientos con ozono, durante la realización de las correspondientes pruebas de sudor y orina, se ha observado la eliminación de sustancias como bromo, cloro, yodo, ácido salicílico, fenol, barbitúricos y otras moléculas sintéticas tóxicas.

Su cuerpo fue inútil para completar la tarea de desintoxicación por diversas causas, pero con esta terapia, el ozono realizó una limpieza esencial, purificando gran parte del tejido.

Acción antiviral, desinfectante y fungicida de la terapia con ozono

El ozono, por su alta capacidad oxidante, tiene un fuerte poder desinfectante, antivírico y fungicida, con el cual, aplicándolo directamente sobre heridas y úlceras infectadas, destruye los gérmenes patógenos por su alta capacidad desinfectante.

Cuando la acción antiviral y desinfectante tiene lugar dentro del organismo humano, el mecanismo de acción es muy, muy diferente, mientras que el ozono, en este caso, genera la oxidación de la capa externa de virus y bacterias mediante los peróxidos que se forman, que provoca la muerte del germen.

Beneficios para la circulación sanguínea

Otra de sus facultades es su capacidad para fortalecer la circulación sanguínea a diferentes niveles.

Hemos obtenido una mejora en la microcirculación, y podemos afirmar que mediante el ozono se genera un aumento de la oxigenación celular, ya que el glóbulo rojo es el vehículo en el que se transporta y transfiere el oxígeno a las células.

Así, el ozono consigue aumentar la oxigenación en todo el organismo.

Los tratamientos con ozono mejoran la circulación sanguínea y, como afirma el maestro Schweitzer de Düsseldorf, pueden considerarse la “terapia más eficaz en el tratamiento de los trastornos circulatorios”.

Capacidad antálgica y moduladora de la inflamación

A menudo, el dolor no es más que la falta o disminución de oxígeno en los tejidos, como resultado de lo cual la aplicación de ozono también conduce a una disminución notable del dolor y la inflamación en los tejidos que rodean las articulaciones; todo ello como consecuencia de la mejora del metabolismo celular y gracias al mejor aporte de oxígeno a la célula.

Beneficios antitumorales

El ganador del Nobel Otto Warburg, director del Instituto Max Planck de Berlín, señaló que una disminución o falta de oxígeno a nivel celular es la condición clave para el desarrollo del cáncer.

Se sabe que la célula cancerosa tiene poca transpirabilidad, pero obtiene su energía a través de la glucólisis anaeróbica.

También se ha observado que la presión parcial de oxígeno en los tumores es menor que la analizada en tejidos normales.

Se ha demostrado que en presencia de ozono la capacidad de la sangre para transportar oxígeno es reversible ya que activa la respiración celular, por lo que podemos decir que los tratamientos con ozono tienen un efecto inhibidor metabólico sobre el desarrollo de tumores.

Las terapias de ozono también aumentan la producción de interferón y factor de necrosis tumoral, que el cuerpo usa para combatir infecciones y cáncer.