Los muebles argentinos del futuro hicieron una escala en Córdoba

CÓRDOBA-. Multimaterial, líneas curvas y un revival del diseño escandinavo son algunas de las características dominantes de la tendencia en mobiliario para este año, según se exhibió en el Tercer Salón del Mueble Argentino realizado en esta ciudad. Fue el punto de encuentro de diseñadores, fabricantes y comercializadores que buscan “elevar el poder de seducción” hacia los consumidores.Ciciliani Collection

“La exploración de la mutimaterialidad -como melaminas, maderas, hierros y multilaminados- y los nuevos usos marcan este año”, dice a LA NACION Diego Ligorria, director de la Feria Internacional del Mueble Argentino. Apunta que, cada vez más, la industria comprende el valor del diseño como factor de diferenciación, con los muebles de madera pensados “para dejar huella”.

Guadalupe Ciocchini, de Muebles Escarabajo, señala que el consumidor promedio prioriza la funcionalidad aunque, en los últimos tiempos, empezó a despuntar el interés por la estética, por un diseño “cálido”.

Dango Muebles innova con los materiales compuestos ultralivianos (como la fibra de carbono y de vidrio) con diseños inspirados por la arquitectura moderna. “Volúmenes minimalistas, líneas orgánicas”, sintetiza Marcelo Delfini. Admite que al público “le cuesta acompañar, aunque de a poco se logra; vamos mostrando y, a la vez, trabajando con algunas reproducciones de imágenes que les son conocidas”.

¿Cómo compiten las piezas?

Ligorria explica que los consumidores acceden de manera “escalonada” al diseño de muebles de jardin y reconoce que al segmento le cuesta más en comparación, por ejemplo, al tecnológico: “Un celular se cambia una vez al año y un juego de comedor puede durar una vida. Buscamos, de a poco, que eso vaya cambiando”.

En ese sentido entiende que las empresas están invirtiendo y focalizando en el diseño, la imagen, la innovación y la estética para darle un valor competitivo a sus productos. “Necesitamos modificar el discurso del mueble, conquistar a los compradores, empujarlos a renovar más”, reitera.

Un atractivo fueron los “muebles evolutivos”, que crecen por ejemplo de un escritorio básico a un espacio de trabajo y guardado sin renunciar a la estética. Liliana Alarcón, de Alkarte, señala que el equipamiento modulable permite que cada cliente componga sus combinaciones para cada espacio y lo vaya reconfigurando según cambian sus necesidades o gustos.

La exploración de materiales es otro rasgo de la muestra. Romina Llames, diseñadora industrial de la empresa Detaller que se dedica básicamente a bachas y mesadas de cocina, indaga sobre las posibilidades del corian (un material sintético para superficies sólidas) y sus ventajas.

Por ejemplo, desmaterializó una mesa de luz, convirtiéndola en una lámpara: “Lo hice pensando en espacios chicos, donde hay que hacer eje en la funcionalidad y el material lo permite”.

El próximo mobiliario argentino

El salón asignó un espacio para muebles “de concepto”, el Proyecto Deseo en el que trabaja la Federación Argentina de la Industria Maderera. La iniciativa cuestiona sobre lo que le falta al sector para mejorar su visibilidad entre los consumidores.

Beatriz Sauret, coordinadora, plantea que estaba “ausente ese motor que impulsa a pensar lo inédito, que muchas veces está vinculado con el deseo. Empezamos a trabajar como articulador de aquello que no existe”. En ese marco se crearon 50 prototipos de muebles “impensados, novedosos en sus formas y en sus materiales”.

La consigna fue idear “el próximo” mobiliario argentino a partir de la exploración de morfologías, tecnologías, combinación de materiales para responder a los usos y necesidades de potenciales clientes. “Inauguramos una refundación y perseguimos el magnetismo de lo nuevo”, agrega Sauret.