Tres emprendedores que generaron proyectos propios con el legado familiar

Mariana Vaisman se resistió a continuar los pasos de sus antepasados hasta el momento en que el negocio de tafiletería de su abuelo cerró y decidió darle una nueva vida, diferente, a la marca familiar. Leonardo Mancuso aprendió valores en la factoría de calzado de su padre y desde ahí edificó una firma con sus intereses. Yanina Andreoli es parte de la planta de sus progenitores, que genera unas partes de calzado industrial, y paralelamente desarrolló su proyecto de calzado artesanal. 3 experiencias de vida en las que la historia se reelaboró.

REABRIR EL NEGOCIO FAMILIAR DESDE CERO

Si a los dieciocho años le hubiesen sugerido que, 3 décadas después proseguiría los pasos de su familia, habría pensado que era una gracieta. Nieta de un abuelo que empezó encuadernando libros en cuero para tener acceso a lecturas que su condición social no le dejaba, y que entonces consiguió fundar su negocio de venta de carteras -Welcome, en mil novecientos treinta-; hija de un padre que heredó un comercio y lo convirtió en una marca de producción propia que incorporó asimismo calzado, Mariana Vaisman escogió otro camino.

Fue productora de T.V. y después, así como el pulso de su maternidad, emprendió un proyecto de fabricación de ropa para pequeños, que a lo largo de diez años comercializó al lado de juguetes y deco infantil en su local de Belgrano: Despensa para chicos. Mientras, su mamá -Carla “Pitzi” Swass- y su papá -Arnoldo Vaisman- llevaban adelante un negocio que medraba a fuerza de contar con los mejores cueros de la Argentina, un diseño signado por el buen gusto y una localización comercial estratégica en Retiro, cerca del turismo. Mas asimismo, superando cada crisis del ámbito. La última, en dos mil doce, resultó terminante. Su padre decidió retirarse. Y lo hizo agradecido. Sobre todo, por el hecho de que bastó anunciar el cierre de Welcome a fin de que se formaran en la calle largas filas de compradores de siempre que se llevaron hasta el último producto. Pasaron un par de años, el local vacío no se arrendaba. Mariana, aún conmovida por la reacción de los fieles clientes del servicio, volvió a oír esa pregunta sobre continuar los pasos de la familia. Ahora tenía la ocasión de contar con el respaldo de sus antepasados, mas para iniciar de cero. Y de esta forma lo hizo. Reabrió el comercio con gráfica renovada, preservó modelos simbólicos y desarrolló nuevos, volvió a contactar a los distribuidores de su padre y prosiguió los pasos, esta vez, por un camino propio. “Me produjo mucho agobio sujetar el negocio de mi abuelo y de mi papá. Mas ahora es una alegría”, cuenta Mariana.”El fragancia a cuero es mi vida, mi niñez, mi todo. Fue muy ido pues, de manera intuitiva, sabía. Claro que aprendí un montón en la marcha y mi papá me coacheó grosso -y lo prosigue haciendo, singularmente con la tafiletería de hombre más pesada-, mas de entrada fue sentir que había estado ahí desde siempre y en todo momento, que tenía contestaciones a preguntas que jamás me había hecho. Es que medré escuchando a mis progenitores comentar tecnicismos de las carteras de cuero y no sé dónde estaba todo eso, mas estaba”. Y se ríe al reconocer que supo sospechar de su padre cuando miraba una cartera y afirmaba que ese cuero era de semejante o bien como distribuidor. “Pensaba que canchereaba y ahora puedo hacerlo. No puedo ni explicar de qué forma. De igual manera que huelo un material y ya reconozco la calidad”.

Innovación + tradición

Hay continuidades y transformaciones en la renovada Welcome. “La primera cosa que cambié fueron las vidrieras y mi papá se volvió desquiciado. Él venía de la escuela de enormes exhibidores a la calle donde enseñar la mayor cantidad de producto posible, millones de cosas bajo la idea de que ´si no lo ven, no te lo van a comprar´. Yo achiqué las vidrieras, les puse un largometraje de marco negro a los grandes ventanales. Escogí pocos productos para resaltar, armé diferentes criterios de combinaciones y las cambio todas y cada una de las semanas. Heredé el vidrierista de mi papá, que es un genio, y el trabajo que hacemos juntos es absolutamente diferente al que venía haciendo y nos comprendemos perfecto. Pasa por otro estilo de trabajo”.

Entre los importantes cambios de los últimos tiempos, Mariana mienta desde la moda hasta la industria, para detenerse la relación con los clientes del servicio y la modalidad de compra: “Ya antes, un local era un despacho de productos. El día de hoy la experiencia es de otra naturaleza. De ahí que puse en el local un sofá, armé espacios para probarse zapatos que ya antes no estaban y diseñé un sitio que invita a quedarse un rato. Por otra parte, trabajamos fuerte la comunicación con nuestros clientes del servicio, directa y mediante redes sociales”.Crecieron en el seno de familias que se desarrollaron laboralmente en el rubro de las carteras y los zapatos; ellos armaron su camino individual con la herencia recibida y la impronta de la personalidad de cada uno

En lo que se refiere a los productos, asimismo hubo innovaciones y tradiciones que abrigar. “Mantengo a todo trance el sello de la marca, que es trabajar únicamente materiales de primerísima calidad. Enfrentamos ciertos modelos desde perspectivas nuevas, como la concepción genderless en los morrales. Conservo muchas clientas de siempre y en todo momento, por el hecho de que la gente evoluciona y por el hecho de que la identidad de Welcome continúa. Hice cambios, mas existen algunos tradicionales que no los voy a interrumpir. Asimismo se trata de proteger un tanto la historia”.

DESPEGAR A PARTIR DE LOS INTERESES PERSONALES

SSu familia elabora calzado desde siempre y en todo momento. Juan Mancuso hizo carrera en Boticelli y, hace veinticinco años, al lado de su hijo Leonardo -quien por entonces tenía dieciocho-, empezó a fabricar zapatos de hombre en Trebbia SRL., planta que todavía el día de hoy conserva.

En dos mil nueve, Leonardo se independizó para fundar su marca, En el centro. “Mi padre me impulsó a despegar del negocio familiar para plasmar mis intereses y producir productos desde una idea propia, donde pudiesen interaccionar arte, moda, diseño, viajes, amigos, experiencias. Comencé haciendo compilaciones exclusivas de zapatos y accesorios de cuero”.

La identidad de la firma se apoyó, aparte de en los productos, en un estilo de consumo. En el sótano de la tienda de Palermo había una galería de arte moderno con exhibición de obras de artistas jóvenes.

En el mes de agosto del dos mil quince cerró el local. La marca quedó en stand by hasta el momento. Asociado con quien era social media mánager de la tienda, Timoteo Rojas, Leo relanzará En el centro el veintisiete de mayo con una nueva apuesta. “Prosigo con los zapatos, mas la novedad está en los productos funcionales para trasladar diferentes objetos -cuenta-. La idea brotó en la necesidad de solucionar de qué forma llevar materiales a los talleres de dibujo que voy. El tamaño de las hojas y blocks, los lapiceros, pinceles y acuarelas no se amoldan a los bolsos y las cartucheras libres no acostumbran a venir en materiales de calidad”. Un tote que se hizo para él mismo sirvió de modelo para los desarrollos que prosiguieron y que se comercializan tanto on line como en librerías especializadas.

La herencia familiar aportó una pieza fundacional al proyecto que emprende a los cuarenta y tres años: lo que ocurre cotidianamente de la factoría fue la fuente de inspiración. “Ahí, cada obrero se las arregla para facilitar su trabajo y cuidar sus herramientas, hace sus fundas para las cuchillas, martillos, piedras para afilar, protectores, parches para los delantales. Todo se efectúa en cuero, que es lo que está al alcance de las manos”. Mas, además de esto, la experiencia al lado de su familia trajo otro legado: “En los veinticinco años que estuve en la factoría, aprendí a hacer productos de calidad, mas, en especial, aprendí a darles relevancia a los vínculos: a trabajar en equipo, a seleccionar trabajar con buenas personas, desde los asociados hasta los empleados, clientes del servicio y distribuidores. Las relaciones humanas son todo”, concluye Mancuso.

Tendencias de alfombra roja: ‘Minivestidos’ de encaje

Kesha y Heidi Klum apostaron por este material para asistir a los AMA 2012.

El domingo, 18 de noviembre, se celebraron los American Music Awards 2012 y, como en cualquier entrega de premios que se precie, las celebrities lucieron sus mejores galas en el photocall y durante la gala. Una gran oportunidad para ver de cerca las tendencias que triunfan sobre la alfombra roja. En este caso, dos looks de encaje -los de Heidi Klum y Ke$ha- con muchos parecidos y alguna diferencia. Las dos apostaron por mini vestidos que dejaban a la vista sus tonificadas piernas. Sin embargo, la top alemana eligió un diseño en dorado, de la firma Alexandre Vauthier Alta Costura (otoño-invierno 2012-2013) con abertura en el lateral de la falda, manga corta y cuello alto. Por su parte, la cantante mostró escote con un modelo en rosa palo de bajo escalonado. Dos maneras diferentes de apostar por el mismo estilo.

En las últimas semanas, hemos comprobado que estos vestidos de fiesta largos son muy populares. Por ejemplo, en la première madrileña de Amanecer 2, la última entrega de la saga Crepúsculo, para la que Priscilla de Gustin eligió un vestido ajustado de encaje negro con manga francesa; o los premios al ‘Hombre del año’ que entregó la revista GQ en Los Ángeles, donde Ali Larter deslumbró con un modelo en tono marfil, combinado con peep-toes negros.

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A continuación, te proponemos un shopping de vestidos cortos de encaje o guipur para vestir como ellas y estar a la última. ¿Cuál es tu favorito?

Vestido de encaje azul con cinturón metálico, de Mango
Vestido de guipur en tono salmón, de Hoss Intropia.
Vestido asimétrico de encaje, de Blanco.

Vestido de cóctel negro con detalles de encaje, de Kaviar Gauche for Zalando Collection.
Vestido blanco con bandas de encaje y detalle de pelo en los hombros, de Traffic People.
Vestido rojo con encaje delantero, de Zara.

Zapatos de lujo a precios asequibles en venta ‘online’

Tamara Mellon, la cofundadora de la famosa marca de calzado Jimmy Choo, lo intenta de nuevo. Después de un lanzamiento fallido en 2012 de su marca homónima, que se convirtió en una de las primeras firmas en apostar por el “lo veo ahora lo compro ahora”, reactiva ahora su página web con un modelo de venta directa. Con la intención de lanzar colecciones de forma regular y al margen de las estaciones, este mes de octubre ha inaugurado tienda online en la que además de sus icónicos diseños el mayor atractivo son precios sin márgenes, hasta un 50% más económicos que el de las marcas de la competencia —léase Jimmy Choo, Aquazzura, Manolo Blahnik o Tabitha Simmons—.

Esta exeditora de Vogue persiste en su intento de crearse un nombre propio más allá de la marca que la hizo famosa. Fue en 1996 cuando se recicló a zapatera de lujo con la ayuda del señor Choo, una aventura empresarial que acabó como el rosario de la aurora, aireada por ella misma en sus memorias In My Shoes, y que sigue coleando con cruces de demandas. Si hace cuatro años y liberada de Choo probó lanzar su marca e implementar sin éxito el modelo “lo veo ahora lo compro ahora” a través de tiendas tradicionales y con una colección de prendas y accesorios, Mellon vuelve hoy a los orígenes y se concentra en lo que mejor sabe hacer: diseñar y vender zapatos. “En lugar de confiar en mi visión, dejé que el viejo mundo de la venta al por menor dictara mi destino”, explica sobre esa primera intentona entonando el mea culpa en la nota de prensa.La diseñadora Tamara Mellon.

Regresa con una colección de calzado diseñada para ser vendida exclusivamente a través de su página web, sin intermediarios. Además de los modelos atemporales y clásicos que irán alimentando la colección principal, destaca Lab, una línea de colaboraciones especiales en edición limitada, y también un servicio de cuidado y reparación gratuita durante los dos primeros años de compra. Una experiencia pionera que quiere demostrar que el cuidado y las atenciones que se merecen los zapatos de mujer de lujo no tienen por qué estar reñidos con la experiencia digital.

Nueva estrategia

Este nuevo formato de venta al que se están apuntando muchas marcas quiere responder a las demandas de un mercado que vive en directo los eventos de la moda y que no quiere esperar seis meses a hacerse con los últimos modelos presentados encima de la pasarela. Tom Ford, Tommy Hilfiger, Ralph Lauren y Burberry son algunas de las marcas que han resincronizado sus calendarios según este nuevo modelo. Lo que mostraron en pasarela el pasado septiembre se pudo comprar de forma inmediata en sus canales comerciales, algo que, según todos ellos, repercute de forma directa en una subida de las ventas el día después. Alexander Wang ha sido el último diseñador en sumarse a esta fiebre. El pasado 10 de octubre presentó una colección cápsula sorpresa de compra directa en la que se incluyeron un par de camisetas, prendas denim y una selección de algunos de los bolsos que ya se vieron en su presentación primavera verano 2017.

La web especializada The Business of Fashion ha hecho un seguimiento de las ventas de aquellas marcas que han decidido reinventarse con esta nueva fórmula y reporta que firmas como Tom Ford o Burberry ya han comprobado la respuesta del ajuste: “Tuvimos el mejor día Tom Ford del año justo inmediatamente después de su desfile de Nueva York”, explica a ese medio Joshua Schulman, presidente de Bergdorf Goodman. Y prosigue: “La inmediatez de poder comprar de forma inmediata después del desfile, combinada con el impacto de poder ver la colección completa en tienda, dio a nuestros clientes la necesidad urgente de comprarla al momento”. Pero si bien se notó una repercusión en tienda a corto plazo, los datos ofrecidos por buscadores y agregadores de tiendas no son tan optimistas. Y es que será necesario esperar hasta final de temporada para hacer balance y decidir si a la larga esta es una estrategia beneficiosa para las firmas de lujo.

Tag: zapatos mujer

93 Pantalones Blancos

En 48 horas, la irrupción mediática de Javier Bazterrica hizo visible una modalidad delictiva aún no debidamente explorada: la estafa de género. De porte ruin y pelo engrasado, el supuesto polista de los 93 pantalones blancos se anotó en la lista de estafadores locales. El histórico cronista de policiales Ricardo “Patán” Ragendorfer revisa la genealogía de sus antecesores y lo sitúa como una suerte de depredador herbívoro, una pieza única, cuyo accionar revela notables diferencias con otros hacedores del rubro.

Una azarosa constelación de circunstancias jurídico-televisivas convirtió al presunto Javier Bazterrica en el personaje del momento. Su mérito fue hacer visible una modalidad delictiva aún no debidamente explorada: la estafa de género. De hecho, él mismo es un artesano en la materia. Y en el abigarrado universo de los delitos que sitúan a la mujer como blanco preferencial, aquel individuo vendría a ser una suerte de depredador herbívoro, una pieza única, cuyo accionar revela notables diferencias con otros hacedores del rubro. Al respecto, valga un ejemplo.

El venezolano Johan Pinto Torres, radicado en Buenos Aires a fines de los noventa, era un muchacho afable y bien parecido que se ganaba la vida en el negocio gastronómico. Además, tenía una pasión secreta: abordar mujeres en la calle, a las que llevaba de shopping; entonces, con tonadita caribeña entre seductora y amenazante, las obligaba a comprarle electrodomésticos y, luego, las violaba. La prensa lo había bautizado “El Sátiro de la Tarjeta”. En julio de 2003, después de ser condenado a 37 años y medio de prisión, el programa Historias del crimen, de Telefé, envió un cronista a Caracas para entrevistar a su familia. Y la madre, una señora de clase media, esgrimió en su defensa el siguiente argumento: “Johan es tan apuesto que para estar con una mujer no necesita hacer eso”.

Desde semejante punto de vista, el ahora célebre Bazterrica sí reúne los requisitos estéticos del sujeto proclive al acceso carnal compulsivo: rostro y dentadura de cobayo, pelo graso y porte ruin. Pese a ello, sólo está acusado de lo que se podría llamar “enamoramiento seguido de fraude” en perjuicio de un número aún creciente de mujeres. Y sin ejercer ninguna forma de violencia física. Una verdadera hazaña en el campo de la autoestima viril. Y a la vez, un extraño milagro que desvela por igual a la televisión, a las redes sociales y al espíritu público. Justamente en este punto está depositado el misterio del caso.

EL GALÁN DE LOS HOGARES

Tal vez en los últimos días de julio, cuando un traspié policial –por birlarle el vehículo a una tal Marianela, su última conquista– lo llevó por unas noches a una oscura celda de la comisaría 49ª, de Villa Urquiza, Bazterrica estuvo lejos de imaginar que su existencia anónima, casi clandestina, estaba a punto de dar un vuelco tan vertiginoso como definitivo.gigolo_4_der

A fin de cuentas, el tipo es técnicamente un gigoló, tal como se lo define al amante joven de una dama de más edad que lo mantiene. O sea, una profesión tan antigua como el mundo. Y, por cierto, socialmente tolerada. Tanto es así que, por ejemplo, en los círculos de la realeza española fue tomada con suma naturalidad la boda de la acaudalada duquesa Cayetana de Alba –al cumplir 86 años– con Alfonso Diez Carabantes, un caballero sin ocupación conocida y 30 años menor que ella. ¿Qué decir entonces del legendario Scotty Bowers, quien a mediados del siglo XX supo brillar en Hollywood entre los brazos de divas como Vivien Leigh, Ava Gardner y Edith Piaf? Por su lado, en el ámbito local hay chulos para todos los gustos; desde aquel polista que contrajo enlace con Susana Giménez hasta el modesto Reynaldo Wabeke, quien en 2007 provocó ciertas suspicacias en los noticieros al desposar a doña Adelfa –58 años mayor que él– dos semanas antes de su muerte, dejándole así todos sus bienes.

Sin embargo, la figura de Bazterrica no encaja del todo con el arquetipo del gigoló clásico en virtud a su apego por los nombres de fantasía y la simulación de otras identidades. Recursos, claro, puestos al servicio del despojo de bienes y dinero. Es decir que, como vividor, no vaciló en incurrir en la tipología del “truhán”, un añejo vocablo que alude a los psicópatas de baja intensidad que subsisten en base a engaños y estafas de variado signo. De ahí sus problemas.

Eso bien lo comprendió el abogado Gastón Marano, un prestigioso penalista convocado de urgencia por Bazterrica desde el teléfono de aquella comisaría. Lo cierto es que, luego de obtener la excarcelación del flamante cliente, supo de otros entredichos suyos con la Justicia. En especial, un asunto sucedido en Rosario, cuya damnificada, la ex concubina Fernanda Vergara –que le reclama al galán un faltante de 80 mil pesos–, hizo extensiva sus denuncias a las redes sociales. Debido a ese motivo, el letrado se permitió un consejo:

– Por lo pronto, pibe, salí de circulación. Y no hablés con nadie.

La respuesta lo sorprendió:

– De ningún modo, doctor. Yo quiero dar la cara.

De esa frase a la fama absoluta hubo solo un paso.

Sobre su nueva vida hay una imagen que pinta a Bazterrica por entero: la que lo registró durante la mañana del 19 de agosto en el programa Argentina despierta, conducido por Chiche Gelblung, al serle exhibido un video con la gran performance de un actor que lo imitó en el programa de Marcelo Tinelli emitido la noche anterior. En ese preciso momento, su expresión de asombro, colmada de beneplácito, irradiaba una extraña luminosidad.

Su debut televisivo fue apenas 48 horas antes en el programa El diario de Mariana, y se vio favorecido por la irrupción del coreógrafo Flavio Mendoza, quien no disimulaba su contrariedad, en una escena que perdurará a través del tiempo.

En rigor, su hermana mayor, la productora teatral Adriana Mendoza, había promocionado previamente su figura en otros programas. Ella era la última ex concubina de Bazterrica, vivió con él –a quien conocía como Máximo Nazar Anchorena– durante cuatro meses y le reclama haberle “apurado” cinco mil dólares, cedidos para una operación bursátil nunca concretada.

Desde ese lunes, la gira de Bazterrica por los canales resultó imparable. Así fue dejando ciertas huellas de su ser: los 93 pantalones de vestir blancos y las chombas de La Martina; el recurso del Facebook para conocer chicas y la impávida humildad exhibida ante los logros amorosos, sin escatimar otras pinceladas sobre sus hábitos operativos. Era curioso ver como ese profesional del engaño se iba despojando de todas sus máscaras. ¿Qué necesidad tendría?

En la mañana del miércoles, Gelblung le preguntó: – ¿Por qué usabas tantos nombres falsos? Y Bazterrica bajó la mirada, antes de decir: – No lo sé, Chiche. Creo que fue una tontería mía. CARAS Y CARETAS Esta antigua y socialmente aceptada profesión en nuestro país tuvo otros representantes, igual de ilustres aunque mucho más efectivos y discretos. Norman Pérez tenía 73 años cuando fue condenado a 16 años de prisión por seducir mujeres, drogarlas, abusar de ellas y robarles. En 1999 era un galán lejos de toda belleza común, pero dueño de una voz y una labia apabullante. Le decían Gérard, por su lejano parecido con Depardieu, el francés de nariz fálica. Apenas despertaban de un sueño pesado que había durado días, sus víctimas se desesperaban. Con la sensación de haber sido tocadas, apenas un rastro de memoria en la piel, pero ninguna certeza sobre lo ocurrido: Pérez les daba bombones con burundanga. Los que supieron de sus engaños aseguran que casi no repetía estrategia para llegar a su objetivo. Según el semblante de la chica, actuaba y decía. A María Cristina, una rubia con traza de institutriz, le habló cuando ella miraba zapatos en una tienda Liotti de avenida Santa Fe. “Son demasiado duros, no se los recomiendo”, le susurró. El encuentro devino café, y luego bombón. Claro. Así lo contó la mujer en un desopilante pasaje del juicio oral: “Soy de leer mucha novela policial y sabía que no lo tenía que hacer. Pero comí ese bombón. Y no uno sino dos. Es el minuto fatal”. Nelly, otra de sus víctimas, recordaba la sensación luego del primer mordisco: fatiga profunda, falta de fuerza para levantarse. A ella, le robó 25 mil dólares. Después de cumplir 70 años y conseguir salidas transitorias, en 2005 Pérez se escapó de la cárcel. Dos años después, cuando lo encontraron, su figura había desmejorado: el carisma, no obstante, se mantenía intacto como al principio. Una historia, mucho más cruenta, fue la que vivió como seducida y engañada la artista plástica Silvia H. que en enero de 2005 se enamoró de Hugo Jara, un supuesto empresario que estaba por filmar una película grandiosa. En una cena romántica, bajo la luz de un eclipse, él le contó sus planes inmediatos: encontrarse con su socio, Claudio Nozzi –un productor de HBO–, en Corrientes, para buscar locaciones con un lujoso yate que éste tenía amarrado en el puerto de Itatí. Y la invitó a ir con ellos. Silvia aceptó con la ilusión de que aquel viaje sería inolvidable. A todas luces, lo fue. Recuerda los primeros días como idílicos. Entre otras razones, porque el tal Nozzi no aparecía. Al respecto, ella no dijo nada. Pero esa ausencia la inquietó de golpe, al irrumpir un grupo de la Prefectura. Jara y ella, junto al cocinero y el capitán de la embarcación, fueron llevados a la Subprefectura de Itatí. Allí supo que el productor acababa de ser hallado en el río Paraná; tenía un tiro en la cabeza y otros dos en el pecho. Su cuerpo estaba enrollado con una cadena y los peces le habían devorado la cara. Hugo Jara no era Jara; en realidad se llamaba Luis Menocchio, y también tenía un simpático apodo: “El Gusano”. Y sus actividades oscilaban entre el narcotráfico y el lavado de dinero. Además, Interpol lo buscaba por el doble homicidio en Paraguay de un empresario argentino y su pareja. A la vez se lo tenía por autor del crimen de un estanciero en Misiones. Con el propósito de desorientar a sus perseguidores, se había operado el rostro, tenía el pelo teñido de rubio, cejas afeitadas y las huellas digitales borradas por otra cirugía. La pesquisa por el crimen de Nozzi determinó que él, lejos de querer filmar una película, pretendía lavar –por recomendación del Gusano– unos cien mil dólares en el Paraguay. Y Menocchio quería apropiarse de esa suma, para lo cual lo acribilló en el barco con un rifle de bajo calibre. La pobre Silvia, envuelta involuntariamente en el asunto, permaneció presa en Itatí durante siete meses. Tal vez, ahora, al conocer la saga de Bazterrica y sus múltiples identidades, le haya corrido un escalofrío por la espalda.

Como Nozzi, en la construcción de sus variadas identidades apócrifas, Bazterrica solía caer en la exageración. Aunque cincelada con una tensa solidez, como si él mismo creyera en lo que decía. Así, desde un tiempo impreciso, supo “ser” agente de bolsa, contador y propietario de una avioneta, además de dueño de campos y propiedades en distintas partes del mundo. También se presumía eximio polista y se jactaba de moverse en círculos sociales de prosapia. Para tal fin contaba con por lo mensos seis nombres falsos y algún documento adulterado. Entre aquellos disfraces transcurría sin pausa su existencia. “Creo que fue una tontería mía”, repitió ante Gelblung, con un dejo de pesar. Hoy, no encuentra tregua. Ya se sabe que al ser notificado de una complicación judicial a raíz del affaire rosarino, concluyó en forma súbita la entrevista con Gelblung y puso los pies en polvorosa. El doctor Marano, entonces, como para descomprimir la situación, describió el perfil de su pupilo con estas palabras: “Está muy claro que Javier Bazterrica no es el tipo que un padre querría tener como yerno. Nunca trabajó demasiado y le gusta mucho la noche”. “Sin embargo”, aclaró, “tampoco es un demonio”.

Tag: pantalones de moda

Los 5 colores de moda para la primavera verano 2016 y cómo combinarlos

Los colores de moda para la primavera verano 2016 nos transportan a un lugar en el que somos libre de expresar nuestra faceta más alegre, relajarnos y disfrutar de la belleza de la naturaleza. Los 10 colores de moda SS16 del Instituto Pantone son un conjunto de tonalidades que, en respuesta a una situación cultural aún llena de incertidumbres, infunden una sensación de calma y relajación en una paleta cromática que trasciende de las normas culturales y de género y deja de lado brillos intensos en favor de sensaciones positivas más estables.

Con el contraste entre el diseño urbano y la vegetación más exuberante como fuente de inspiración, los diseñadores han escogido tonos vibrantes juntos a tonalidades más clásicas y tranquilizantes para una paleta cromática en la que se mezcla la arquitectura, los destinos de viajes como Cuba y el trabajo con colores vivos de artistas como Matisse, Picasso, Frank Stella, Esther Stewart y Sam Falls.

colores moda pv 2016 pantoneEn el Fashion Color Report de Pantone tenemos una paleta cromática unisex de10 colores que nos permite jugar con el deseo de libertad y reflexión y en los looks de los desfiles de moda s/s 2016 encontramos muchas ideas sobre cómo combinar entre ellos estos colores, se utilizo mucho en los vestidos de invierno, asique en la primavera verano también se aplicarán.

1) Rose Quartz #F7CAC9

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Rose Quartz: Diane von Fustemberg, Blumarine, Gucci S/S 2016

Un color suave pero persuasivo que transmite calma y ternura tal como un tranquilo atardecer o una flor floreciendo. Rose Quartz representa lo relajante que puede ser la naturaleza y nos invita en clave positiva a reflexionar sobre lo que nos rodea que en este caso sería la primavera y el florecer de la naturaleza. El femenino Rose Quartzes ideal combinado con el Peach Echo, con Serenity y con el Lilac Gray para una combinación sofisticada y femenina y absolutamente chic.

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Rose Quartz & Liliac Grey: Emporio Armani, Giorgio Armani, Emporio Armani S/S 16

2) Peach Echo #F7786B

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Peach Echo con Rose Quartz: Emporio Armani, Jeremy Scott, Emporio Armani S/S 16

El tono naranja de la primavera 2016 es el Peach Echo, un color cálido y cercano que representa la variante más templada de su familia cromática que tanto está gustando temporada tras temporada por su energía y positivismo. Este color melocotón yuxtapuesto al Rose Quartz crea una combinación cromática muy femenina y llena de caracter, la ternura y la sofisticadez del rosa quedan potenciadas con la energía de este naranja apastelado. De aire vintage combinado con Serenity y más serio con Lilac Gray.

3) Serenity #91A8D0

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Serenity: Trussardi, Pucci, Ermanno Scervino S/S 16

Es el color del cielo azul, un tono que transmite calma y serenidad, de eso su nombre Serenity, ligero casi hecho de aire colorea de tranquilidad nuestras prendas. En las pasarelas lo vemos combinado con el rosa y con el naranja para looks de estética muy dulce, con el Snorkel Blue en un juego de profundidades de azules y con el amarillo Buttercup.

4) Snorkel Blue #034F84

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Snorkel Blue: Vivienne Westwood, Paul Smith, Gucci S/S 16

Un azul inspirado en el mar, Snorkel Blue forma parte de la familia de los navy pero presume de una energía positiva, es tranquilizante como todos los azules pero también nos evoca el bienestar de las vacaciones. Es un azul marino que combina bien con todo, con el Buttercup su tranquilidad se compensa con la energía del amarillo, con el marrón Iced Coffee tenemos un resultado muy serio que confiere seguridad y carácter.

5) Buttercup #F4A817

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Buttercup: Missoni, Max Mara, MSMG S/S 16

El amarillo Buttercup rompe un poco la tranquilidad de la mayoría de los colores de moda primavera verano 2016, sobre todo se usará en vestidos. Un color brillante y enérgico que tal como la luz del sol nos despierta y dinamiza. Buttercup combina bien con el azul Snorkel Blu y el celeste Serenity, es más sofisticado con el Lilac Gray.

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Buttercup con Lilac Grey: Prada, Gucci, Pucci S/S 16

Tags: Vestidos online