A’Barra, voluntad contemporánea, alma refinadamente clásica

Pasados 3 años largos desde su inauguración, el restorán A’Barra termina de empezar una nueva etapa. 2 excelentes profesionales, Toni Roselló y Sergio Manzano, hasta el momento inmerecidamente difuminados, han cobrado el estrellato que se merecen. Roselló como responsable creativo y Manzano en el papel de directivo de una brigada joven que respira entusiasmo. Un reto para los dos. En su última carta, breve, llena de sugerencias originales que busca atraer la atencion de varios paquetes de viajes, late la voluntad de evolución que desde el comienzo ha encabezado A’Barra.

En conjunto, platos contemporáneos, de ánima refinadamente tradicional, desposeídos de artificios. Recetas que, salvo salvedades, armonizan con acierto los espléndidos productos con los que trabajan. No sorprende que, debido a la propiedad de la casa, las bandejas de jamón Joselito se presenten con recensión de la agregue (dos mil catorce) y su pertinente ficha de cata. Cultura del ibérico ausente en tantos lugares. El listado de entrantes, que de la misma manera que el resto pueden elegirse en medias raciones, acapara una gran parte de sus atractivos. Originales las cintas de choco (sepia) con sus huevos troceados y yema de gallinas de Mos; atinados los erizos con níscalos y caldo de liebre, un mar y montaña atractivo —­concepto que se repite en otros enunciados—, y fenomenales los tallarines de oreja de cerdo con papada, anguila y setas, plato ineludible. Y asimismo un arroz de liebre de sabor intenso que, tristemente, adolece de exceso de pimienta. Otra sugerencia acertada: la cigala a la parrilla en 2 servicios; la cabeza con mantequilla al caviar, y la cola con crema y jugo de maíz que acopla los sabores dulzones del cereal y el marisco.

A'Barra, en Madrid.

Alén de otros pescados, vale la pena probar el cabracho, al que se le extraen sus mejores posibilidades: los lomos sobre jugo de sus espinas y la cabeza frita, que se despieza a la vista, llena de huesecillos crujientes, aparte de las cocochas y carrilleras. Mérito de la sala, inmersa en un nuevo rodaje, que se luce con el cortado de platos como el pato asado. Equipo que dirige Alfonso Martín-Delgado y en el que sobresale la figura de Valerio Carrera, sommelier de campanillas que administra una enorme bodega.

Tras un filete al oporto, ortodoxo, llega el instante dulce, bajonazo de la casa. Postres bien resueltos (baba de piña colada; milhojas de vainilla), mas demasiado espesos y subidos de azúcar, más propios de un obrador de repostería. Una materia pendiente en la nueva etapa.

Vuelve la belleza

Doce de gacetas, entre extranjeras y nacionales, han tratado estos meses el nuevo valor de la belleza. No se trata, como siempre y en toda circunstancia, de acuciar a las gentes para afinar la silueta de cara al verano, sino más bien de una aportación científica sobre la atracción. Los guapos o bien las guapas no solo consiguen mayor provecho activo y pasivo en las relaciones románticas, ganan más dinero, convencen con mayor sencillez, consiguen mejores calificaciones y ascensos, ganan ocasiones de dicha.La simetría, por servirnos de un ejemplo. Conforme unos estudios de mil novecientos noventa y cuatro en torno a las hipótesis del sicólogo Steven Gangestad, un semblante bien centrado hace adelantar hasta 4 años las ocasiones de relación íntima y, conforme una prueba efectuada con ochenta y seis parejas, en mil novecientos noventa y cinco, para las mujeres era un par de veces más simple probar un clímax con un hombre de morfología simétrica que con cualquier otro.

El progresismo ha sido contrario a discriminar dependiendo de la apostura o bien la fealdad, como una subforma de racismo, mas el fenómeno trasciende a lo políticamente adecuado. Sin predeterminación, involuntariamente, de manera inconsciente, los hombres y las mujeres se ven premiados o bien no conforme con su aspecto físico. En determinada medida, la beautiful people es rica pues está rica.

Por principio, hace unos años, a la chavala guapa se la suponía imbécil, y Velia Lemel, de Clinica Lemel, afirmaba que la mujer bella había de ser siempre y en toda circunstancia “una mica pava”. Mas ahora, por principio, en la sociedad de la imagen, la guapa consigue una consideración libre de sospechas. Extendida la igualdad en la educación, la diferencia se encuentra en la distinción del aspecto. Con un agregado: mientras que la investigación genética va eligiendo poquito a poco entre los cien componentes del genoma humano, la cirugía estética avanza con celeridad. En las megápolis de la comunicación, N. York, hay más de 100 clínicas de cirugía estética a máximo rendimiento. Hasta el momento, se trataba de corregir una o bien otra deformidad, mas, en adelante, los estudios determinan el canon del conjunto entero.Con el nacimiento de la crítica de arte, en el siglo XVIII, una obra empezó a valorarse menos por su respeto a las proporciones académicas que por su grado de novedad, y, no hace tanto, coincidiendo con el apogeo y valoración de las vanguardias, se apreciaba el físico de un hombre o bien de una mujer añadiéndole la distinción de “original”. El fin de siglo devuelve, sin embargo, ahora, al lado del exotismo, un término de belleza universal. Jamás absolutamente nadie como Claudia Schiffer se extendió tanto en imágenes deseables para todas y cada una de las razas, religiones y etnias. Más que una modelo de belleza es la belleza modelo.

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Los ojos grandes y hundidos, la quijada frágil, la barbilla pequeña, los pechos iguales y firmes, la proporción 0,7 entre cintura y caderas, las muñecas y codos simétricos, los labios sustanciosos, los pómulos sobresalientes. Todos y cada uno de los datos posibles se hallan a predisposición de la informática, y la informática se halla en condiciones de dar la estampa del semblante ideal. El tipo diez se edifica ahora en Internet tecleando http:/www-psych.nmsu.edu/Äic/faceprints/. Si alguien quiere participar en el juego de la superperfección facial, acá le espera un conjunto ocupado en el semblante más deseado.

La biotecnología no se ha audaz todavía con la ingeniería humana, mas, mientras tanto, mientras que son las cobayas las trasfiguradas, el Internet dibuja el futuro. Cada quien puede representarse como habría soñado ser y siendo no otro sino más bien mismo optimado.

A François Mauriac le preguntaron una vez qué le habría agradado ser de no ser el que era. Respondió: Moi même, mais reussi. Yo, mas bien hecho. En la ingeniería genética residirá la solución terminante, mas, mientras, cada quien puede observarse perfeccionado, si no en el espéculo del baño, en el espéculo de la pantalla, conforme su gusto y al gusto preceptivo que cautiva a todos los otros.

19 errores que cometemos al depilarnos las piernas

8 de la mañana. Una mujer se mete en la ducha. En una mano mantiene el gel de ducha y en la otra, una cuchilla de rasurar. Es un ademán rutinario. Pero la rutina de deshacerse con discreción del vello indeseado de las piernas no es tan inofensivo como podríamos meditar. Ya antes de si desee encender la depiladora eléctrica, calentar la cera o bien asir la cuchilla, pueden haberse cometido hasta 3 infracciones “de riesgo” para la piel. Descubrimos, procedimiento a procedimiento, cuáles son los fallos más usuales. No es baladí: conforme el último estudio efectuado por la firma Veet, el noventa y siete por ciento de las españolas se depila las piernas de forma frecuente. El sesenta y uno por ciento de ellas opta por la cera; las maquinillas eléctricas han conquistado al trece por ciento de la población; el nueve por ciento tira de cuchilla y un cuatro por ciento de las féminas se encaran al vello a golpe de láser.

Cuchilla: jamás a pelo

La doctora Velia Lemel, jefe del servicio de Clinica Lemel, nos desvela las meteduras de pata más comunes:

1. Pasarla en seco. Ya antes de deslizar la cuchilla es fundamental aplicar una capa de algún producto concreto para depilación. Los más convenientes son aquellos en forma de gel, puesto que se introducen en las irregularidades microscópicas de la piel para crear una capa homogénea que evite cortes. Si, además de esto, contiene aloe, mejor que mejor, en tanto que, conforme el farmacéutico Pedro Catalá, esta planta tiene propiedades antiinflamatorias. “Hay que eludir emplear jabones o bien lociones que contengan alcohol para depilarse, por el hecho de que su pH puede irritar y dañar la piel”, agrega Virginia Sánchez García.

dos. Apurar demasiado. Si bien es verdad que a fin de que la piel quede más suave hay que afeitar en dirección opuesta al desarrollo del pelo y apurar usando cuchillas de tres o cuatro hojas, se debe llevar cuidado. Si la piel es sensible o bien está más seca de lo normal, se irritará con sencillez, apareciendo desgastes o bien infecciones cutáneas secundarias. Es más seguro emplear una cuchilla de alta calidad de cuatro hojas, y ejercer una presión suave del cabezal contra la dermis.

19 errores que cometemos al depilarnos las piernas

tres. Ignorar la calidad del instrumento. Aparte de las cuatro hojas para una presión suave, es conveniente que la cuchilla tenga una cinta humectante en el cabezal, por el hecho de que de este modo el gel aflorará por sí mismo. No hay que olvidar lavarlas y secarlas tras cada empleo. Se deben retirar y mudar cuando pierden el filo.

cuatro. Compartir. Las cuchillas no se deben compartir jamás, pues al generar microtraumatismos en la piel existe peligro de transmisión de enfermedades de carácter infeccioso.

Maquinillas eléctricas: cuidado extra
Mabel Carrera, especialista en depilación del instituto de belleza IdB, resume de esta manera los mayores incidentes y alarmas de este procedimiento.

cinco. Saltarse la exfoliación. Este procedimiento requiere una buena preparación anterior de la piel, que incluye una adecuada exfoliación para eludir posibles enquistamientos de vello. Como, además de esto, este procedimiento es el de los más dolorosos, ducharse anteriormente con agua caliente y secar después realmente bien, puede asistir, en tanto que, conforme la Academia De España de Dermatología y Venereología, “de esta forma los poros se abren y la extracción se facilita”.

seis. No hidratar. Se trata de la técnica de depilación que más reseca la piel, conforme la especialista. Es indispensable obsequiar después a las piernas un extra de alimentación.

siete. Dejarse llevar por la impaciencia. El pelo vuelve a salir a los quince días y por norma general puede enquistarse y generar granos. Un fallo muy usual es depilar cuando el vello está demasiado corto. Cuesta más, hay que insistir con las pasadas y la piel se irrita.

ocho. En húmedo. A menos que se trate de una tecnología wet, lista para ser empleada bajo el agua.

Cera: cuestión de temperatura
En un caso así, es la doctora Maite Trunchuelo, dermatóloga de la clínica Conjunto Pedro Jaén y miembro de la Academia De España de Dermatología y Venereología (AEDV), la que cuenta los primordiales fallos de este linimento.

nueve. Demasiado caliente. Aparte de las molestias causadas, provoca una irritación siguiente mayor. Si bien su relación con las venas varicosas es un mito, está desaconsejada para personas con insuficiencias vasculares y venosas.

diez. Demasiado fría. En el caso de irse al otro extremo, la depilación pierde eficiencia y va a tocar regresar a aplicar y reiterar los pases, acrecentando con esto la inflamación de la piel.

once. No exfoliar anteriormente. Se aconseja que la piel esté exfoliada en el momento de “hacer la cera”, puesto que de lo contrario, aparte del vello, se suprimirá el exceso de células epidérmicas (de las capas superficiales de la piel), pudiendo producir pequeñas heridas. Las asociaciones de dermatólogos aconsejan el guante de crin.

doce. En corto. Si el vello no ha crecido lo bastante, la depilación no va a ser eficaz.

trece. After-Sun. Prohibido aplicar cera caliente tras una exposición solar. “Se corre el riesgo de que aparezca un exceso de pigmentación tras la inflamación producida por la depilación”, puntualiza la especialista.

catorce. Lunares sospechosos. En el caso de tener “lunares con pelo” o bien voluminosos, se puede caer en la tentación de quererlos suprimir con cera. Mas, en estos casos, se aconseja eludir procesos traumáticos para la acumulación de pigmentos. “Es más recomendable afeitar el pelo a ras con tijeras”.

quince. Aplicarse autobronceador. La depilación con cera genera una perturbación y heterogeneidad en los colores, viéndose más clara la zona depilada. Las cremas autobronceadoras deben administrarse entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas tras la depilación.

dieciseis. Acabar con cualquier crema. La loción debe ser calmante y también hidratante, mas no perfumada, puesto que esta clase de crema puede generar quemazón. Hay salvedades, como el aroma de sándalo, que conforme una investigación de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania), publicado el año pasado en Journal of Investigative Dermatology, ayuda a la regeneración.

Depilación láser: afirme adiós al bronceado
Los grandes fallos los especifica la doctora Josefina Royo, subdirectora de Instituto Médico Láser.

diecisiete. Saltarse los tiempos. Las sesiones de depilación por láser son más rentables cuanto más pelo hay en desarrollo, por el hecho de que en cada una de las sesiones se suprime un porcentaje del pelo presente. Por esta razón, interesa separar bastante las sesiones (cada tres meses). Si no, se terminan dando más de las precisas, con el consecuente costo económico.

dieciocho. Depilarse ya antes con otro procedimiento. La una parte del pelo que tiene pigmento y absorbe la emisión de la luz láser es el tallo piloso. Este se calienta y transmite el calor a la matriz y a la papila, y las destroza, inutilizando la posibilidad que el folículo vuelva a generar pelo. Si no hay vello, la eficiencia de la sesión baja mucho. Además de esto, hay que disparar en toda la piel de la zona y el tratamiento se hace más largo. Lo idóneo es que el vello sea corto mas perceptible

diecinueve. Asistir a la clínica bronceada. Es incontrovertible que la depilación por láser es más segura y eficiente cuando la piel está blanca, por el hecho de que el laser actúa donde ve punto de color, y si lo advierte en toda la piel, hay peligro de quemadura.

Todos y cada uno de los métodos han sido aprobados por las sociedades profesionales. Solo se trata de localizar el que más se ajusta a sus necesidades y continuar estas pautas a fin de que el daño (y el dolor) sean mínimos.